El Piano

Origen

El piano - denominación usual abreviada del original Pianoforte - fue inventado por el cembalaro* italiano Bartolomeo Cristófori en el año 1702 con la construcción de su primer piano, instrumento que se conserva actualmente en la Michigan University en Ann Arbor (USA). Este genial artesano nació en Padua en 1655 y murió en Florencia en 1731.

En 1709 Cristófori construye tres nuevos pianos, siendo divulgada la invención por el marqués Maffei recién en 1711, a través de un artículo publicado en "Il Giornale dei Letterati d'Italia" de Venecia.

El invento de Cristófori consistió básicamente en la transformación del Clave (de cuerdas punteadas por plectros) en un instrumento en el cual las cuerdas son percutidas por martillos; creando así la posibilidad de graduar la intensidad y carácter del sonido mediante el "tocco" del intérprete. De ahí su nombre original de Pianoforte, que significa "suave-fuerte".

*Constructor de Clavicémbalos.

El piano por dentro

En la construcción del piano intervienen maderas, metales, pieles, fieltros, paños y marfil, entre otros materiales. Las maderas, bien estacionadas y de diferentes características son cuidadosamente seleccionadas para la función que cumplen en cada parte del instrumento. Se utilizan variedades de abeto, haya, palisandro, arce, ébano, etc. especialmente tratadas para conformar el gabinete, los delicados mecanismos y sectores internos que influyen directamente en la calidad del sonido.

Diferentes variedades de madera, son estacionadas durante varios años en un área abierta.

Para luego ser cortadas según las dimensiones necesarias, y estacionarse durante otro año entero, en una cámara cerrada.

 

   

El armazón es una pieza de hierro fundido que tiene la propiedad de ofrecer gran resistencia a la tensión de las cuerdas. En un piano afinado de acuerdo a la norma internacional (LA central = 440 hz.) el marco soporta una tensión total que oscila entre las 16 y 18 toneladas.

 

La tabla armónica es de pino strobus, presenta una veta compacta, paralela y sin nudos. Se la confecciona con listones de unos diez centímetros, encolados entre sí, y está sostenida por "costillas" transversales en su parte posterior, mientras que en el frente se fija el "puente" donde apoya el encordado, generando una rica gama de vibraciones y resonancias.

Las cuerdas son de acero armónico de diferentes espesores y longitudes. Las correspondientes a los bajos son entorchadas con latón o cobre. Siendo éstas de fácil oxidación, los sonidos graves del instrumento tienden a empañarse progresivamente.

 

El teclado se reviste con marfil y ébano; aunque algunos fabricantes sustituyen el marfil por celuloide o acrílico y el ébano por otro tipo de madera laqueada negra.

El clavijero es un bloque multilaminado de haya (madera muy dura) para ofrecer a cada clavija de afinación, la necesaria capacidad de retención.

 

El mecanismo está conformado por un esqueleto o soporte donde van montadas las partes móviles (martillos, apagadores, básculas, etc.), conjunto de complejo diseño llamado "máquina del piano" compuesto por varias piezas que se combinan con total precisión.

 
 

Fotos gentileza de Bösendorfer Klavierfabrik